El modus operandi es el mismo, avisos engañosos en lugares públicos ofertando el oro y el moro, es decir, buen sueldo, excelente ambiente de trabajo, para atender como meseras o mozas en restaurantes y que el trabajo a desempeñar no requiere experiencia. Estando en el centro de trabajo, los dueños o conductores de los establecimientos, lo primero que hacen es requisarles sus documentos personales, además de facilitarles una habitación que les sirve de cautiverio, esto, al parecer, les sucedió a dos damas bolivianas que fueron captadas en la frontera.

La Policía Nacional del Perú, acantonada en Ilave, al recibir una llamada telefónica de los vecinos del barrio Floral, quienes indicaron que en una cantina clandestina ubicada en Alto Ilave – Los Naranjales, al constituirse la Policía confirmó tal información encontrando una vivienda con puerta metálica de color rojo, sin número; al llamar a la puerta salieron 2 personas de sexo femenino y detrás de ellas una tercera con visibles síntomas de ebriedad, quien en todo momento obstaculizó la intervención policial.

Identificadas las féminas, una de ellas dijo llamarse Benigna Huayra Ticona, de 21 años de edad, de nacionalidad boliviana; mientras que la otra mujer manifestó ser Belinda Choque Mamani, de 19 años, quien no portaba ningún documento; ambas personas manifestaron que quienes las habían contratado eran los esposos Sebastiana Gonzalo Mendoza (38) y Wilber Escobar Acero (43).

Las mujeres bolivianas en sus primeras palabras manifestaron que les exigían consumir cerveza con los eventuales clientes y parroquianos, además las obligaban a mantener relaciones sexuales; asimismo manifestaron que si se negaban serían extraditadas por la policía y que en ningún momento tenían libertad para sus asuntos personales, denunciando que prácticamente habían sido privadas de su libertad, es decir, se consideraban secuestradas.

Del hecho la policía dio cuenta a la representante del Ministerio Público, Dra. Patricia Pilar Morales de la Torre, fiscal de la Segunda Fiscalía Penal de El Collao Ilave, quien en coordinación con la Fiscalía Especializada de Trata de Personas – Puno, dispusieron que se realicen las diligencias de ley. Las mujeres bolivianas quedaron detenidas en la delegación policial.

vitplanet

Edición digita

Buscas casa

Publicidad