Tras el mandato de prisión preventiva para el alcalde de Puno, Iván Flores Quispe, en sesión extraordinaria del Concejo Municipal se determinó que la primera regidora, Clotilde Pinazo Calsín, reemplazara y asumiera las funciones y atribuciones propias de la autoridad edil, de forma automática, conforme al artículo 24 de la Ley Orgánica de Municipalidades.

No obstante, aún no se podrá suspender a Flores Quispe como alcalde, en tanto no se tenga la resolución judicial de prisión preventiva que pesa sobre él.
De acuerdo a jurisprudencia del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en los casos de vacancia o suspensión es necesario que el concejo tenga una debida motivación para ello; en este caso, la resolución que dicta la prisión preventiva al burgomaestre puneño.

Una vez el concejo emita el acuerdo de suspensión, se tendrá que elevar este documento al JNE para que esta instancia haga la entrega de credencial a Pinazo Calsín como alcaldesa temporal, oficialmente. Ocurrido ello, la nueva autoridad tendrá que efectuar una convocatoria para completar el vacío dejado por uno de los miembros del Concejo Municipal. En este caso, Margot Panca Porcela, de “Confía”, sería la regidora provisional de la comuna local.

¿OPOSICIÓN?
Durante la sesión de consejo, los fiscalizadores discutieron en que si a Pinazo Calsín se le debía otorgar solamente representatividad o atribuciones y funciones que le competen al titular del pliego. Finalmente, optaron por lo segundo, ya que así lo dicta la ley, en caso de ausencia de la autoridad edil.

ACCIONES
La ahora alcaldesa de Puno dijo que se evaluará la permanencia de personal de confianza en las gerencias, así como las atribuciones que se delegó al gerente municipal.

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