Puno. El incumplimiento de los contratos en las obras públicas es recurrente y hasta insultante. Días atrás pusimos al descubierto a un consorcio que en contubernio con servidores de la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones (DRTC) de Puno, cobraron cuantiosas sumas de dinero sin mover una piedra.

El robo sistemático se perpetró en el tramo Huancho-Chupa-Arapa; allí solo rehabilitaron el trayecto de estas dos últimas localidades, omitiendo el primero, que dista unos 20 kilómetros, en la comunidad de Huancho, los cuales se encuentran en estado caótico, jamás hicieron trabajos pero cobraron oportunamente.

De los 532 mil soles que el Estado desembolsó, estuvieron a punto de pagarlo todo, pero Jhon Aliaga Melo, que hasta ayer era titular de la DRTC, emitió el último 28 de agosto -luego de nuestro destape-, un memorándum reteniendo la última valorización de 94 mil soles.

Aliaga Melo se desempeñó como director de Caminos cuando Fabián Enríquez era el director; en su gestión, se recepcionó la vía y se habría dado conformidad para el pago al Consorcio Huancho.
Sin Fronteras también develó que este grupo es integrado por la empresa ‘El Equeco Constructor SAC’, cuya gerente es Dominga Coila Huanca, quien nada menos es esposa de Pedro Durán Charca, hombre ligado al gobierno regional de turno, ya que en el inicio de la gestión integró la Comisión de Transferencia de la DRTC. ¿Preparaba el terreno para sus irregulares negocios?

EN OTROS TRAMOS
La Unidad de Investigación de este diario, logró determinar que al igual que lo hicieron en Huancho, también lo hicieron en otros tramos carreteros. La ruta se inicia en PU 125 en el límite departamental (Pallipata-Cusco)-Macarí-Chuquibambilla, con 32.2 kilómetros, fue adjudicado a Rómulo Remo Durán Charca, carnal de Pedro Durán.
Lo curioso es que, al igual que hicieron en Huancho, el Consorcio Macarí tampoco realizó trabajos idóneos a lo largo de unos 15 kilómetros, y el ligero mantenimiento rutinario que hicieron entre Macarí y Chuquibambilla se deshizo en pocos días.

La Municipalidad Distrital de Macarí, a presión de los transportistas, tuvo que perfilar la carretera Macarí-Chuquibambilla, porque para inicios de este año estaba intransitable. Pero por más que se le pasó el perfilado con maquinaria de cuchilla, en este momento se encuentra encalaminada (hoyos ondeados).

DE FAMILIA
Según el alcalde de Macarí, Víctor Morales Ccallacassi, el Consorcio Macarí se fue sin hacer su trabajo y a pesar de hacer reclamos a la DRTC, jamás llegaron al distrito. “Esta carretera costó 346 mil soles, hicieron esporádicamente… el director de Caminos quedó en venir, no lo hizo. Por un tema social lo hemos reparado nosotros, cuando Transportes debió hacerlo, no sabemos nada más”, dijo el burgomaestre.
Los transportistas que cubren ese trayecto, se quejan porque para que el municipio repare la carretera ellos deben recaudar fondos para el combustible. “La empresa es de lo peor (Consorcio Macarí), solo estuvo un tiempecito, no trabajaban, le exigimos, dijeron que llovía, después se fueron… eso fue en diciembre o enero. Recién nos enteramos que la Dirección de Transportes de Puno pagó para que rehabiliten, es el colmo”, dijo Mirian Flores, vecina de Macarí.

CLAN FAMILIAR
El negocio familiar de Pedro Durán Charca no acabó allí, pues se habría encargado que su hermano, cuñada y otros parientes ganen las buenas pro de otros tramos carreteros por millonarios montos. En todos ellos se presentan irregularidades e incumplimientos y lo detallaremos en las ediciones posteriores.

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