Tacna. La sanción de pena de muerte propuesta por un sector de la ciudadanía como castigo contra violadores de menores, fue rechazada ayer por el obispo de Tacna y Moquegua, Marco Antonio Cortez Lara, quien subrayó que es la misma sociedad la que ocasiona que algunas personas abusen de los más débiles.

.
“Me parece que siempre estamos llegando tarde a las cosas. Siempre estamos con soluciones desesperadas y manotazos de ahogado, y no queremos aceptar que la sociedad misma ha generado este tipo de violaciones. Somos parte. Somos la solución y, de alguna manera, la causa”, enfatizó.

.
En ese sentido, exhortó a los padres de familia a recuperar la educación de sus hijos, en vez de seguir dejándolo como una tarea del Estado. Dijo que, más que cambiar aquello que se enseña en los colegios, es que los padres retomen la enseñanza de la educación sexual.

.
“¿Podemos decir que el desenfreno de las conductas ha generado esto? Sí. ¿Y quién ha generado el desenfreno de las conductas? Un gobierno y un Estado que propicia el relativismo moral y unas conductas donde dice que todo es posible, en donde la educación sexual ya se enseña en los colegios, que es propiedad de los padres”, dijo.

.
“Lo que debería existir es la participación de los padres respecto a la educación de sus hijos. El espacio es de ellos. El espacio no es del gobierno”, subrayó. Al mismo tiempo acusó que el gobierno propicia que los padres de familia salgan de sus hogares para trabajar y alejarse de sus hijos.

.
En ese sentido, exhortó a la ciudadanía hacer un mea culpa y reconocer que, aunque se ha logrado muchos avances en la ciencia y tecnología, no es capaz de solucionar un problema que ha ocasionado. “Es una cosa que no se debe estilar, porque no corresponde a una cultura que ha avanzado tanto”, manifestó.

inmobiliaria

Edición digita

Buscas casa
aire acondicionado

Publicidad