El último domingo los hijos de doña Natividad Quispe, Teófilo Espetía Quispe y Juan Turpo Quispe, fueron agredidos verbalmente por parte de los que supuestamente habrían hecho la compra legal de un terreno de 91.90 hectáreas en el distrito de Ajoyani en el fundo Llulluchani. Se trata del profesor Estevan Mario Ccajma y Rosa Beatris Turpo Chávez.

En la minuta original de doña Natividad Quispe Vda. de Espetía, consta el lugar del terreno como fundo Llulluchani, del distrito de Ajoyani, y en el documento de compra y venta consta como terreno rústico lote 4A Lluchani, el cual no concuerda con el original.

Teófilo Espetía (hijo), mencionó que este hecho se registró en el año 2004. “A mi madre la han llevaron hasta Puno, sin conocimiento de los 6 hermanos; cuando todo ya estaba hecho nos enteramos después de un año (2005), cuando mi mamá ya no tenía ningún documento de las 69 hectáreas que solo pagaron según un cheque de gerencia a 4 mil 200 dólares, que nunca recibimos, además mi madre no conoce dinero, ni sabe leer, ni escribir, cómo así sabría que le están pagando”, dijo.

Juan Turpo Quispe (hijo), menciona que estas personas habrían estafado a su madre, quien es quechuahablante, porque ella le dijo que nunca ha recibido dinero y que en el documento de compra y venta mencionan que habla castellano y que firma pero lo cual es falso, enfatizó.

HECHO
“Compra y venta N° 7.096 en la ciudad de Puno, el día 3 de setiembre del 2004 ante la notaría de Eva Marina Centeno Zabala; hasta donde llegaron Esteban Mario Cajma Morocco (comprador) y Rosa Beatris Turpo Chavez (compradora) Evaristo Turpo Vilca (padre de Rosa Turpo; además testigo de la compra y venta, doña Natividad Quispe Vilca Vda. de Espetía (dueña y propietaria del terreno) quien se presentó sola sin ninguna persona cercana a ella…”; en dicho documento consta que doña Natividad habla el castellano y además que sabe firmar lo cual es desmentido por sus hijos.

Ya transcurrieron más de 12 años y no hay solución, ya llegaron en tres oportunidades para desalojarnos, lo más resaltante fue lo ocurrido el pasado 10 de mayo del 2016, hasta donde llegaron los compradores con su abogado, el cual el resultado del desalojo fue suspendido por falta de garantías ya que el comprador empezó a exaltarse y llegaron a discutir.

El otro fue en la fecha 25 de agosto del 2016 donde también llegaron los compradores y su abogado y las demás autoridades de la Fiscalía y Juzgado el cual también fue suspendido.

Los hijos de doña Natividad piden que de inmediato el Juzgado Mixto de Carabaya resuelva este caso, ya que se presentaron todas las pruebas correspondientes, las cuales aclararían que la compra fue una estafa, así lo dio a conocer el hijo Teófilo Espetía Quispe.

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