Desaguadero. Un mar humano acompañó el cortejo fúnebre del menor de iniciales E. J. Ch. R. (11), estudiante de la promoción 2017, del sexto grado “D”, de la Institución Educativa Primaria “Agustín Edgardo Saravia” Nº 71005 de la ciudad de Desaguadero, luego que el menor perdiera la vida en el baneario de “Aguas Calientes”, ubicado en la comunidad de Occobamba, distrito de Maranganí, provincia de Canchis, región Cusco. Sus familiares, compañeros y amigos, en medio del dolor dieron el último adiós al menor, el mismo que fue enterrado en el cementerio central de Desaguadero.

Por su parte, Beatriz Panca Díaz y Lourdes Chambi Huayta, tías del menor, en medio de las lágrimas exigieron justicia y claman que se realice una investigación profunda, de los hechos ocurridos en Cusco. “Queremos que se esclarezca el caso, se han presentado una serie de incongruencias; la policía no ha intervenido, no han tomado declaraciones a nadie…. ¡Que se investigue el caso!”, exclamaron.

Asimismo, cuestionaron que el director hasta el momento brille por su ausencia, “lo hemos buscado y no lo encontramos… qué clase de profesores tienen, por qué han abandonado el cuerpo de mi sobrino en el hospital de Sicuani, sus papás han ido para recoger el cuerpo, la institución no dice nada, es más, tampoco sabemos si tenían autorización de la UGEL”, dijo.

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