Un hecho lamentable se produjo la tarde del último sábado en el Hospital Regional Manuel Núñez Butrón de Puno cuando la trabajadora del establecimiento de Farmacia, Ofelia Pari, sufrió un aparatoso accidente mientras laboraba. Entre 12 o 15 cajas de cloruro de sodio en envases de un litro le cayeron encima dejándola inconsciente.

IRRESPONSABILIDAD
Este hecho en sí devela una serie de negligencias e irresponsabilidades en el departamento y el propio hospital. En primera instancia, según comentó el presidente de la Federación Médica en Puno, Stalin Ramos, está permitido apilar hasta 7 cajas de este tipo en recintos reducidos pero la cantidad que le cayeron encima a Ofelia superaría lo permitido.
Además, tras ser auxiliada la joven debió ser derivada a EsSalud pues cuenta con el seguro respectivo al ser trabajadora CAS, sin embargo fue internada en el propio nosocomio sin explicación alguna, se especula que el hospital no estaría al día en los pagos por seguro de sus trabajadores.

TOMOGRAFÍA
Según se supo, la joven esperó horas para que se le practique una tomografía, debido a la ausencia del personal encargado. Recién ayer por la mañana la transfirieron a EsSalud como corresponde.

MINIMIZA LO OCURRIDO
Fuentes cercanas a este departamento del nosocomio dieron a conocer que durante su traslado, la joven trabajadora habría recibido maltrato psicológico de parte de la jefa del Departamento de Farmacia, Rosa Castillo, quien no quiso hablar sobre el particular. “Son cosas del trabajo que suceden”, fueron sus escuetas palabras cuando Sin Fronteras se comunicó con ella, aparentemente minimizando el accidente de la trabajadora. Luego evitó dar más declaraciones al respecto y más aún cuando se le cuestionó por la responsabilidad que tiene en este recinto. “No puedo hablar sin autorización del director del hospital… puede venir a buscarme mañana (hoy) …gracias”, dijo para, finalmente, cortar la llamada.

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