Tacna. A pesar de que hace siete años el obispo de la Diócesis de Tacna y Moquegua, monseñor Marco Cortez Lara, desautorizó a la Hermandad de la Cruz del Intiorko para realizar actividades religiosas, esta Semana Santa la agrupación volvió a abrir las puertas de la capilla ubicada en la cima del mencionado cerro.

.
Centenares de personas ingresaron ayer a la capilla y algunas prendieron amuletos en los mantos de las cuatro cruces instaladas en el recinto. Otras depositaban dinero en una alcancía colocada en medio de las cruces por quienes administran el establecimiento. En el exterior decenas de comerciantes vendían amuletos metálicos, a los que llamaban “milagritos”, a precios de 5, 7 y 10 soles.

Edición digita