“Entregué todas las pruebas a las autoridades y no me escucharon”, así refería en octubre de 2016 en una entrevista de Radio La Decana que le realizó el periodista Max Lanza, al secretario de Disciplina de las Rondas Campesinas de la comunidad de Colorado, distrito de San Pedro de Putina Punco, provincia de Sandia, al involucrar aquella vez al actual congresista Moisés Mamani, que tendría sus cocales en la zona.

Además, allí implicó al parlamentario Edilberto Curro, a su familia principalmente, inclusive con algunos nombres, pero este negó tales acusaciones recientemente a un medio escrito nacional.
En Colorado hay dos aeródromos clandestinos, uno de ellos está activo, supongo que siendo congresistas ahora lo mejorarán, añadió el comunero.

En los valles de Tambopata hay narcoterroristas, yo tengo las claves, soy importante para la justicia, la comunidad respalda a Mamani, los presidentes cobran cupos, aseveró aquella vez el dirigente ronderil y, al parecer, fueron muy buenos datos ya que a un año aparecen más huellas del narcotráfico en que está implicado el congresista fujimorista, donde fue delatado por un testigo de enviar droga en avioneta a Bolivia como develamos en nuestra edición de ayer.

“VRAEM” DE PUNO
Putina Punco es considerado por la DEA como el “VRAEM” de Puno, porque allí se trasladó el narcotráfico de Ayacucho. Justo crearon la narcocomunidad Colorado de la Amazonía para cultivar con impunidad la hoja de coca. Algunos malos ronderos se coludieron con narcotraficantes y cobraban cupos para que saquen desde las pistas de aterrizaje clandestina la droga a Bolivia.

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